Regina
Miro a Irina desde mi asiento, Kev se ha acostado en mi regazo desde que llegué y sigue aquí abrazándome, haciendo que el dolor en mi corazón realmente mejorara un poco.
—¡Cómo puedes estar aquí! — dice ella aún recuperándose de su desmayo de hace unos minutos! — : el Vor dijo que moriste, incluso hizo un funeral y nos envió aquí para…
—No hablemos de Nikolay — le pido — ; no quiero saber de él, me hace daño.
Mi amiga mira hacia mi vientre, trago el nudo que se forma en mi garganta cuand