Nikolay
La música de jazz sigue sonando en mi oficina, fumo otro cigarrillo sin realmente tener ganas de seguir adelante. Alguien toca a la puerta de mi oficina, ignoro dicho toque porque no estoy dispuesto a recibir a nadie.
Ha sido casi un mes desde que ella murió, un mes en el que llevo buscando al menos su cuerpo. Nunca había imaginado que me sentiría de esta manera. Ni siquiera me importa que mi hermano esté ahora al tanto de que existo y de que voy tras él.
La rabia me llena al pensar en