Ángel estaba en medio de la construcción que se había derrumbado, su aura se sentía más fría que de costumbre. Acababa de descubrir que la persona que se encargaba de comprar los materiales de construcción estaba estafándolo pues compraba todo de muy mala calidad y esa era la razón de los derrumbes. Ángel estaba realmente cabreado y no le importaba el poco dinero que esa persona se había robado, lo que mas le importaba era que estaba poniendo en juego la reputación de su imperio.
-Señor – dijo