44. Una víctima
Adrian se sentía deprimido, tenía temblores y el corazón con el ritmo acelerado, no sabía si era resultado de toda la presión que estaba viviendo en las últimas horas o era algo más pero cuando vio a Bacco llegar le volvió el alma al cuerpo.
—¿Cómo estás hermano?, tienes muy mala cara—, dijo al encontrado recostado en una camilla de emergencia.
—He tenido algunos malestares, pero nada comparado con la desesperación de sentirme atrapado en esta situación que destruirá mi vida y hasta a la famili