Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡Mami!
—¡Samy, querida!
Las mujeres se abrazaron en el penthouse del lujoso hotel. Se abrazaron como si no se hubieran visto en años, cuando desde el cumpleaños de la abuela habían pasado apenas unos cuantos meses. El padre también la abrazó. Fue un abrazo más bien cauteloso. Tenía una mirada inquisitiva. Sam no lo notó, estaba feliz de haber logrado llegar a salvo. Y cómo no hacerlo si efectivamente pidió que alguien fuera a recogerla. Su padre no







