─¿Acaso estoy alucinando o dijiste que te preocupaste por mi? ─digo en voz muy baja, y no por preocuparme por el ruido, si no que no tengo fuerza para hablar mas alto, realmente no me creo lo que dijo.
─Tamara, yo... de verdad me preocupe, todo es muy confuso, absolutamente todo ─regresa a la misma posición como lo encontré en un inicio, sentado en la escaleras con la cabeza agachada.
─Para mi lo es mas, no es fácil cuidar a alguien por años y que despierte sin recordarte ─le digo caminando a l