Muevo de una manera inquietante la comida que tengo frente a mi, de una presentación decente y bonita en el plato, ahora parecen sobras pero con la diferencia de que no he probado nada.
Mis manos siguen temblando sin control y Rohan no sale de mi cabeza, la mirada de Rohan me está matando, está logrando terminar con mi estabilidad emocional con tan solo una mirada.
Siento que alguien quita el tenedor que tengo entre mis dedos y sujeta mi mano con fuerza logrando llevarme de nuevo al mundo de la