Theo llega unos minutos después con algunos médicos y guerreros. Los médicos cuidan al bebé mientras los guerreros ayudan a Vanessa a llegar al hospital. Theo me acompaña de regreso a casa para que pueda cambiarme de ropa y ducharme.
Al entrar, me encuentro con Scarlett saliendo.
—Oh, cielos, mi reina, ¿estás herida?—Scarlett pregunta cuando ve la sangre en mi camisa. Puede sonar preocupada por mí, pero sé que es falsa.
—No estoy lesionada. La sangre no es mía.
—Gracias a Dios, estaba preocupad