CAPÍTULO CUARENTA Y UNO

Theo llega unos minutos después con algunos médicos y guerreros. Los médicos cuidan al bebé mientras los guerreros ayudan a Vanessa a llegar al hospital. Theo me acompaña de regreso a casa para que pueda cambiarme de ropa y ducharme.

Al entrar, me encuentro con Scarlett saliendo.

—Oh, cielos, mi reina, ¿estás herida?—Scarlett pregunta cuando ve la sangre en mi camisa. Puede sonar preocupada por mí, pero sé que es falsa.

—No estoy lesionada. La sangre no es mía.

—Gracias a Dios, estaba preocupad
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP