—¿Deseas algo en particular? —pregunto y lo miro. Él traga saliva con fuerza y posa su vista detrás de mí.
—Desearía no estar tan dañado... —susurra muy por lo bajo, pero aun así logro escucharlo.
No sé describirles el vacío que me acaba de hacer sentir al escuchar esas palabras, y mucho menos ver cómo se levanta y va hacia la nevera, donde se encuentra la pizarra pegada en su puerta superior con varias líneas pintadas en ella. Xander la toma y las mira con tristeza, su rostro su descompone y