Mundo ficciónIniciar sesiónEstaba parada en una sala con un montón de libros en mi cabeza, detrás mío estaba una señora de unos 50 años con un hermoso tablon para pegarme si me llegaba a mover.
—¿Que decía la carta? —Pregunto Jeffrey.
La famosa carta, ni siguiera tuve tiempo de saber lo que decía bien, porque llegó está señora con su hermoso asento francés y prácticamente me saco del dormitorio en pijama







