Capítulo 22. Esto se acabó
DAVID
Observo a Azul dormir plácidamente sobre mi pecho, después de haber hecho el amor, porque eso fue lo que hicimos, aunque ella se niegue a aceptarlo. La manera en que se entregó en cuerpo y alma fue simplemente perfecta. No pude evitar confesarle por fin mis sentimientos y aunque sabía que ella no respondería igual, admito que me hubiese gustado oírla decir que me ama también.
Trato de ser paciente con ella, de verdad que trato. Quienes me conocen, saben que no soy una persona demasiado to