Carolina parecía preocupada por Sebastián, así que bajó las escaleras apoyándose en su bastón, paso a paso.
—Sebastián, ya no te enojes, ¿vale? Todo este lío ha retrasado el cumpleaños de Valeria, y todo es culpa mía por descuidarme.
Valeria la miró de reojo, luego sonrió y se dirigió a Sebastián.
—¿Qué piensas que tengo que ver con ellos?
—Eso deberías responderlo tú. —dijo Sebastián, sin prestar atención a Carolina.
Valeria fijó su mirada en los ojos llenos de sospecha de Sebastián.
—Te digo q