Debía ir poco a poco con Nore, eso es algo que tenía asumido y ahora también parecía que debía mantener ese pausado ritmo. Nore no la echó de su lado, parecía cómoda con pequeñas conversaciones puntuales, pero no la veía dispuesta a darle un beso en el cuello otra vez. Debería venir con un manual que le explicase cómo entender a Nore y a su cabeza. Aun así tenía suerte de que disfrutase hasta solo hablar con ella, sino hace tiempo que se habría ido a buscar diversión por otra parte, eso hubiese