-Si no confiase en ti, jamás hubiese dejado Presture a tu cargo - le recordó. - Sé que no es el traspaso ideal, pero no me arrepiento. Lo has estado llevando de forma decente y yo he dejado mi legado bien alto.
-Solo te importa tu reputación.
-¿Puedes culparme? - rio ligeramente sin creerse la respuesta de su hija. - Más de treinta años he dedicado a la empresa de mi vida, no ha sido fácil, pero la alcé, destroné a todos los peces gordos del sector. Me gané un nombre - habló con lentitu