-Ha entrado, en el edificio. Ricardo se fue ahora y acaba de llamarme, la vio bajando de un coche - entró Juan, tocando a la puerta al mismo tiempo en que hablaba.
-¿Y esa cara pálida? ¿Se te ha vuelto a bajar la tensión? - carcajeó Sharon girándose hacia él. - Parece que viene la parca.
-Peor - murmuró Cristina. - Ve a preparar café Juan, si te la cruzas puedes hacerle hasta una reverencia.
Aunque su tono era de broma por la preocupación del chico, Cristina también estaba nerviosa.