-Estoy orgulloso de ti - le sonrió levemente. - Lo conseguiste, después de muchos años repitiéndome el proyecto para esas personas.
-Constancia, simplemente.
Incluso Nathan se sorprendió a ver a Gabriel entrar al despacho sin llamar a la puerta, con un molesto Miguel que parecía ser el único en recordar que existían los modales.
-Le dije que estabas ocupada, pero no me ha hecho caso.
-No importa, Miguel, está bien - cedió viendo al igual que Nathan el rostro levemente contraído d