38. ¿Te gustan las fresas gatita?
Ricardo podría no saber quién era Cat, lo único que tenía claro y que no le importaba, era lo que necesitaba, lo que había estado esperando todo este tiempo, lo que ella le daba y no le había dado otra mujer desde Josefina, no era el amor que sintió por esa mujer, pero si calma, sosiego y unas inmensas ganas de estar con ella.
—Cat llegaste de repente y en un momento tan
Adecuado — musitó de manera suave mientras llevaba una de sus manos tras la espalda de la joven, desabrochando su sostén, lib