Marco Antonio, tenía razón, yo soy una niña de casa, siempre bien portada que obedece a sus papás, debía dar ya el paso para ser mujer y le dije:
-Está bien Marco Antonio, vamos de fin de semana.
- Gracias Ana, te encantará- me dijo y me besó.
- Bueno, voy a descansar. Hasta mañana, mi amor.
Se sacó de onda por lo que le dije, pero me besó de nuevo y me dijo:
- Paso por ti, a las 7 am, Ana, descansa.
- Si, hasta mañana a las 7 am.
Me metí a mi casa y mi hermana Letici