Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando Danna sintió que el beso de Pablo estaba subiendo de intensidad, se empezó a sentir incómoda, ya no sentía lo mismo que hacía cuatro años, esa sensación de no querer que parara y de llegar a algo más que besos y caricias atrevidas, se había quedado en el pasado.
—Pablo, lo siento, me tengo que ir —Lo empujó para separarlo de su cuerpo.
—Hanna, démonos otra oportunidad, yo no te







