—Todo está listo, ¿Pero para que querías que hiciéramos maletas? ¿A dónde iremos? — preguntaba Isabella con curiosidad, después de que Joseph le había pedido preparar una maleta con mudas de ropa de ella y Ferdinand suficientes para un fin de semana.
Joseph sonrió. — Es una sorpresa — respondió.
La sonrisa de Joseph, sin embargo, se había borrado casi en su totalidad una vez que le dio la espalda a Isabella. Había hablado con su detective, y lo que habían descubierto era mucho mas de lo que hab