Mundo ficciónIniciar sesión– ¿Vamos? –entrecierro mis ojos al voltear y ver donde nos encontramos las manos de pronto se me vuelven heladas. – ¿Alguien como yo te ha cocinado? –enarco una ceja y sonrió.
– ¿Cocinaras para mí? –este me guiña y baja del coche.
Yo hago lo mismo en cuanto mi puerta se abre y noto que es Miguel quien se ha tomado la molestia de hacerlo, con una corta sonrisa le saludo y este me da un lev







