—Solo estaba preocupado de que te fueras con alguien que desconoces, no sabes cuántas veces me he encontrado con ese tipo de situaciones peligrosas en mi trabajo —digo lo primero que se me viene a la mente.
— ¡Eres insoportable! —exclama viéndome con una mirada que nunca había visto en ella. Una que no sé identificar—. ¿Qué te cuesta aceptar que estás celoso? ¿Qué no querías que me fuera con él a otra parte?
—No estoy celoso, deja de inyectar fantasías en tu mente que ni al cabo —le digo de la