La anticipada visita de su jefe no tomó por sorpresa a ninguno de sus empleados, eran tan eficientes que a pesar de sus prolongadas ausencias a ninguno jamás se les ocurriría descuidar sus deberes, desde quienes había ido a recibirlo, hasta el mismo chofer que los esperaba en las afuera de aeropuerto con una limusina.
Oreus acostumbrada a moverse bastante durante los días que durara su estancia, eso formaba parte de la rutina, al verlo salir el chofer saludó cortésmente y no fue hasta que el a