Micaila tomo una bocanada de aire mientras se acariciaba el cuello agradeciendo que aun estuviera en su debido lugar e intacto. Dos lágrimas silenciosas se deslizaron por sus mejillas causando que desviara la mirada hacia un lado en un inútil intento por ocultar la frustración que sentía.
Estaba hasta el cuello de aquel maldito lugar y aquello era solo el principio, tan solo bastaron par de minutos para que la invadiera un sentimiento de impotencia e ineptitud, ahora mismo deseaba romper a llo