Narra James
-¿señor? Aquí le dejó su cena.
-ahora no Josep.
-Señor se lo que está pasando, pero tiene que estar fuerte, no lo logrará arruinando su vida. Por favor ingiera algo. Ya lleva días sin comer un plato decente.
-¿y si ella no ha comido Josep? ¿y si está pasando hambre con mi hija? - y entonces las lágrimas vuelven a salir como desde el primer día hace dos meses. Ya no me importa quién me vea llorar. Mi alma está destrozada. No soy nadie.
-lo siento señor, pero tenga fe. Ella es una