—Elizabeth, no vendió nada, ¿qué vas a hacer? ¿castigarlo por qué no se dio? Simplemente que no se vuelva repetir y que nos consulte antes de hacer otra locura cómo esa. —Dirige su mirada a los dos con autoridad y Ascher asiente, él no temía, solo daba respeto—. Retírate por favor. —Ascher hace caso y se va, Elizabeth se sienta donde estaba su hijo y mira muy molesta a su esposo.
—No entiendo por qué lo dejas ir. —Se cruza de brazos.
—¿Qué quieres que haga Elizabeth? ¡ya pasó! ¡no sucedió y ya!