Una conexión muy fuerte sintiéndose esas mariposas en el estómago, en ese beso no podía faltar la lengua quiénes se deslizaban en los labios del otro como si admiraran el recorrido en cada pedazo de su piel suave y carnosa, también hubieron leves mordidas donde arrastraban el diente con la piel del otro sin chocar entre ellos pues lo hacían por turno.
Había pasión en ellos, se podía ver y sentir, eso era demasiado maravilloso para ser cierto, sus labios se movían con tanta conexión y no quería