Capitulo 35: Adiós inesperado.
Cuando llegaron a casa de Inés, no esperaban escuchar un llanto ahogado, despersnte ya suplicante desde dentro de su casa. El dolor se sentía en el ambiente mientras escuchaban que la ambulancia se acercaba rápidamente hasta allí.
Ambos salieron de auto de manera apresurada, angustiados preguntándose qué había pasado, temiendo lo peor.
Al ingresar Inés estaba arrollada en el suelo, empapada en llanto, a los pies de su abuela qué parecía dormida, con un gesto de paz apoyada hacia atrás de su sil