~Damien
El bar estaba casi muerto.
El reloj en la pared zumbaba hacia la hora del cierre, las luces de neón parpadeaban, y el olor a cerveza tibia y perfume barato flotaba en el aire.
Yo estaba detrás de la barra, limpiando vasos de chupito más por costumbre que por necesidad, esperando a que los últimos rezagados salieran a trompicones para poder cerrar con llave.
Fue entonces cuando ella regresó.
Ya había estado aquí hace una hora, ruidosa, alegre, vestida como un problema con una falda dimin