Agarré el teléfono de Meredith y me lo metí en el bolsillo, mi mente ya acelerándose con la excusa para verla de nuevo.
La idea de aparecer en su casa, tomándola por sorpresa, me envió una emoción a través del cuerpo.
Salí afuera, paré un taxi que estaba al ralentí en la esquina y le di al conductor su dirección, una pequeña casa a unos kilómetros de distancia que le había oído mencionar a mi mamá una vez.
El viaje fue rápido, la ciudad pasando borrosa mientras yo golpeaba el pie, la anticipaci