—•NORA•—
Alex, Charles y Thomas entraron en mi casa, el aire fresco del aire acondicionado rozando su piel oscura mientras yo cerraba la puerta detrás de ellos, encerrándonos en la silenciosa sala de estar.
Alex soltó un silbido bajo, sus ojos recorriendo el alto techo y los muebles caros.
—Joder, Nora. Guau. Ha pasado un minuto desde que estuvimos aquí.
—Sí —respondí con una pequeña risa—. Ha pasado un tiempo.
Charles se acercó directamente a mí, su gran figura bloqueando la luz.
—Te hemos ext