Mundo ficciónIniciar sesiónAnoche fue una mala noche, de eso estoy segura. Lo sé por las profundas ojeras que descansan bajo mis ojos, lo sé por la piel seca de mi rostro, lo sé por mi sofocante sensación de resaca cuando ni siquiera bebí un solo trago. Luego de cepillar mis dientes y lavar mi rostro, bajo a la primera planta y de inmediato entro a la cocina, donde preparan el desayuno.
—¿Para quién es eso? —es lo primero que pregunto.
Noto que







