Creo que veía a Tanya Tucker correr por las calles todas las mañanas camino a clase. Su padre era panadero, así que ella tenía que ayudarle a abrir la panadería.
Nunca me miró, ni una sola vez, ni siquiera una mirada.
Y aquel paso audaz que di con aquella desconocida de la calle cambió mi estilo de vida.
Y supe con certeza que si una chica así podía humillarse ante mi dominio e insistir en que la tomara de nuevo, sabía que podía tener a Tanya.
Garry, un colega mío que quedó asombrado por mi cam