Ella tenía que interpretar el papel como si estuviera siguiendo el ritmo. Sus manos recorrieron su rígido cuerpo, mientras sostenía su mirada.
—Gary —susurró.
Sus ojos buscaron los de ella. Podía sentir su dureza mientras sus manos descendían más abajo. Una de sus manos atrapó la mano que se deslizaba.
—No debes tocarme ahí —resopló.
—Pero me deseas tanto. ¿Por qué encontrarnos en un lugar así? —Ella estaba molesta, pero se incorporó, balanceando sus caderas al ritmo de la música que retumbaba