¿Cómo era su nombre de nuevo?
¡Simplemente no me importaba!
De todos modos, las entrañas de él me enfurecían. Dime, ¿cómo encuentra placentero causar estragos en el sueño diario de alguien?
Cada mañana a las 6:45, a mi vecino le resultaba placentero sacar a sus perros por la puerta trasera. Sus ladridos molestos me despertaban, sacándome del sueño. Una mañana decidí ir a la ventana que estaba junto a la suya y gritarle. Pero pronto me quedé en silencio cuando noté que mi nuevo vecino estaba atr