Fred estaba sentado en su pequeño escritorio en el departamento de becarios, intentando fingir que trabajaba. Le temblaban las manos. Cada vez que su teléfono vibraba, daba un salto. Su cuerpo aún sentía el fuego de la noche anterior.
De repente, su pantalla se iluminó. Un mensaje.
"Sala de juntas. Ahora".
Fred no respiró durante un segundo. Se levantó, se alisó su traje barato y se dirigió a toda prisa al último piso. La sala de juntas era enorme, con una larga mesa de cristal oscuro y vis