—Llevarme la contraria te costará un alto precio.
—No se a que tipos de mujeres esté acostumbrado a tratar, pero tenga en claro que nadie se burlaba de mí.
Cuando vi que estaba por llegar a mi piso el sin previo aviso presionó el último botón que daba al sótano, confundida quise volver a presionar el botón pero el me tomó de las muñecas dejando por encima de mi cabeza dejando caer su portafolio al suelo al mismo tiempo
—Pequeña rebelde. —siento como uno de sus dedos va subiendo mi blusa, intent