—¿Acaso te has vuelto loca? Tu hija esta atrás y…
—¡¡Cállate maldita!!, si nunca te hubieras aparecido en nuestras vidas…
—No busques culpables—dijo Víctor callándola —Nuestra relación ya no tenía reparo y tú lo sabes.
—No… —ella niega con su cabeza llorando —Había esperanza para nosotros, pero jamás me quisiste perdonar y en cambio me engañaste con esta mosquita muerta, tu… me fuiste infiel y aun así yo te perdoné, pero tú… solo me causaste dolor al hacerme creer que me darías una oportunidad