Al llegar a mi departamento, encontré a mi hija dormida en el sofá junto a la niñera que Verónica había contratado “ni siquiera sé de donde la sacó”. Llevé a mi hija a la habitación continua, cuando Sali a la sala verónica ya había despachado a la niñera
—Asi que ahora tu nueva aventura es una mocosa universitaria —la ignoro porque no tengo nada que hablar con ella sobre mi vida personal —¿Acaso no te das cuenta que podrías ser su padre?
—No lo soy. —espeté molesto —Asi que deja meterte en mi v