Naiara
—Está bien Su Majestad... ya verá cómo el caballero va a volver fuerte— me decía unas de las curanderas de Miraes. Nunca había estado aquí, pero inclusive aún en medio de una batalla yo podía apreciar que el lugar era maravilloso.
—Lo que ha hecho ha sido impresionante, y no solo hablo de la batalla, sino que mis expertos dicen que si no fuera por usted del caballero hubiese muerto— dice el Duque de Miraes viéndome con asombro y respeto.
—¿Sabe? Era una bebé la última vez que la vi. Y