Azaleia
— Aún no puedo creer que tenga una prima, pensé que jamás la tendría y me quedaría solo en esta familia— dice Roldán, contento viendo a la pequeña Marchelina en los brazos de su tío Brock, mientras toma la pequeña mano de mi hija.
— Yo tampoco— dice mi esposo viéndola con cariño. Han pasado ya un par de semanas y mi esposo no se ha separado de nuestra hija en casi ningún momento.
Cuando me despierto él está ahí tomándola en brazos, en reuniones de señores aparece con ella cargándola