Mundo de ficçãoIniciar sessãoPara mi obedecer era tan fácil. Años después, no muchos, Milagros basó una de sus cachetadas en ese “defecto” mío. Me culpó de complaciente, de cobarde, de apática, ermitaña, falta de sangre e incapaz de sentir empatía hacia otras personas. Por supuesto que me defendí, pero no sirvió de nada.
Ahora, seguir adelante no resultó cosa fácil. Yo hice lo posible por ayudar a Aux







