Mundo de ficçãoIniciar sessão–Estamos reunidos todos aquí, esta tarde, hermosa tarde de noviembre, para celebrar la unión frente a Dios de estos dos jóvenes: Astrid y Santos. –Por fin en la iglesia, las últimas horas fueron eternas, por lo menos para mí. Después de que nos enteráramos que las personas de servicio, a los cuales mi padre había invitado a la boda de su hija mayor, no asistirían por orden de mamá, las cosas cambiaron. No s&eacu







