Mundo de ficçãoIniciar sessão–Otra cosa que nadie sabe, es del talento que tiene Eugenio con el piano. –Chico no pareció inmutarse ante lo que dijera Milagros. Sonrió de oreja a oreja con la misma sinceridad con la que venía hablando. –¿Pasamos al salón?
La cara de la señora Consuelo era de total desprecio. Miró a mi madre con desaprobación y yo permanecí atrás con Milagros.
Sentía mis mejillas hirviendo, ten&iacu







