Estaba en la cafetería de Armando, le había prometido devolverle el termo, y de paso, se tomó un bocadillo de jamón asado con queso. Se había pasado toda la tarde en el despacho dando vueltas a la misma pregunta: ¿Por qué Sandra se había metido en el negocio? Estaba claro que no vivía en la opulencia, pero no le faltaba de nada en la casa de sus tíos. Si no fuera por la muerte de Ian, y la amistad de Luis con los otros muchachos, cualquiera podría haberla señalado como artífice de todo.
No tenía