El otoño acababa de llegar a Bardgo. El verano había dejado hermosos recuerdos, la cuerda que habían colgado en una de las ramas de un árbol desde la que se lanzaban al agua; los paseos en barcas o kayaks para recorrer el río e ir haciendo pequeñas paradas para darse un buen chapuzón; las carreras de natación y piragüismo. El verano estaba lleno de vida.
Ian, Ela, Val, Chari, Rafa y la nueva adquisición, Luis, solían ocupar la zona más alejada, allí donde podían hablar de sus asuntos sin que nad