Mundo ficciónIniciar sesiónReviso su cara, me quedo perdido en sus facciones; su mirada es triste. ¡Mi hermanita, que ahora es madre, sufre!
Cierro los ojos y el dolor, el remordimiento y la culpa vuelven; ahora no solo depende de mí el hecho de que mi hermana siga con vida, ¡con una vida de mierda! Sino que también se suma a la ecuación su bebé, Gia y nuestro bebé. Si el cobarde de Nathan no se escondiera como las ratas, lo acribillaría.
—No pod







