Alguien grita, los aullidos son de furia, dolor, sufrimiento, ira. Una mezcla de aflicción que clama por ser externada, es un monstruo atrapado que ruega por ser liberado porque fue tanto su tormento, que no aguanta más. Y sus lamentos desgarran mi ser, me dan ganas de llorar, siento su martirio como el mío y me uno, en una muestra de empatía intento comprender su tortura y ayudarlo a sanar, a que tanto daño sea aliviado.
"Ven" quisiera decirle, "quédate conmigo, puedo ayudarte a detener tanto