Sebastián me observa desde el suelo, su rostro afligido impide que pueda enojarme del todo con él. ¡Te golpeó e insultó! Porque pensó que era su...sumisa. Pero está mal, es enfermo, retorcido. No, es un trastorno y si no quiere tratar lo que sea que tenga, está bien, es su decisión. Si a alguien le gusta estar con árboles, mientras no se meta y afecte a alguien, que lo haga ¡Pero se metió contigo! El acosador lo hizo.
―Perdón, ¿pero qué mierda hacías ahí? ―inquiere desesperado y de pronto abre