34. Enciende
Isabella
—¿Qué día no? Esto fue muy agotador —vamos de la mano, pero es como si caminara sola.
Me detengo y suelto su mano, va pensando en algo tan profundo, que ni cuenta se ha dado que ya no va conmigo. Creo que le mortifica demasiado todo lo que está pasando con Frank, a no señor, a mi me regresan a mi jefecito, este zombie ¿qué?
Dejo que de unos pasos mas, avanzo y lo tomo nuevamente de la mano y es cuando reacciona. Se detiene y me ve entre sorprendido y triste.
—¿Cómo? Isa, yo...
—Vamos a